Historia

Historia Había una vez en un país lejano llamado Toluca, una mujer que consideraba el trabajo como una bendición y no como un castigo.  Este es el inicio de esta bella historia en la que apreciaremos como se ha convertido a Castillo del Rey en una de las pastelerías más importantes del Estado de México. No ha sido fácil, nuestra empresa es el resultado del esfuerzo cotidiano y tenaz. Iniciaron trabajando como chofer en Pan Sami en 1985, después de más de un año de trabajo y sin dejar su empleo, decide abrir su propio expendio de pan, esto sucede el 14 de diciembre de 1986 y lo ubica en Lerdo Ote. 617 en el centro de la Ciudad de Toluca.  En ese tiempo el pan era surtido por Pan Sami y además se vendía leche. El público fue fiel y el pequeño expendio tuvo que crecer y para junio de 1987, con un horno hecho de tabique para 4 charolas, empieza a producir algunos productos propios como galletas, Don Manuel lo bautiza con el nombre de “La más chiquitita”.

Poco tiempo después y en ese mismo año, aprendieron los secretos del feité y el migajón, de esta forma comienza una pequeña producción de estas clases, el público acepta los productos por su calidad y para el año 1988 se producen ya el pan danés, pay y 2 variedades de pastel, Fresa y Durazno. Puesto que la calidad de los productos es muy alta, la clientela se incrementa y es necesario aumentar la producción pero, en este local no había el suficiente espacio, así que la señora decide rentar un nuevo local exactamente al lado del anterior, esto es, Lerdo Ote 615, este local cuenta con un área mayor de ventas y un pequeño amasijo. El cambio de local sucede en enero de 1990.

La clientela aumentaba y el equipo que logran hacer estos personajes se fortalece y enriquece en conocimientos, inversiones, entusiasmo y experiencias. Es en estas fechas cuando se impulsa la venta de pasteles y se introducen al mercado nuevos rellenos como el tres leches y decorados más vistosos.

“La más chiquitita” sigue creciendo, el entusiasmo es evidente y el trabajo bien hecho redituó más clientes convencidos de la calidad de los productos. En octubre de 1991 deciden ampliar aún más la panadería y abren un centro de producción en otra ciudad, en Ixtlahuaca, Edo de México. Esta pastelería tiene muchísimo éxito y se le nombra “Castillo del rey”. Mientras esto sucedía, en Toluca se redecora el local y se cambia el nombre de “La más chiquitita” a “Príncipe de Paz”.

En el año 92 se inaugura el primer expendio en el pueblo de Santiago Miltepec y en enero del 93 otro más en Ixtlahuaca.

El crecimiento de la empresa es a pasos agigantados pues se van adquiriendo máquinas y hornos que facilitaron un considerable aumento en la producción para satisfacer la demanda del público. En este momento se cuenta ya con dos centro de producción y dos expendios, reconocen la necesidad de unificar criterios de Identidad y es Junio de 1993 cuando se empieza a trabajar en esto. Se decide conservar el nombre de Castillo de Rey Pastelería, pero se diseña un nuevo logotipo que sustituiría a los anteriores. Todas las pastelerías se dan a conocer como “Castillo del Rey” y se crea una imagen más empresarial.

Se crean campañas publicitarias que refuerzan esta imagen y promocionan sus productos. Durante los siguientes años se han abierto otras sucursales tales como Tollocan e Izcalli, pero se tiene la firme intención de abrir otras más además de expandirse al Distrito Federal.

En el año 1995, y a pesar de la crisis existente en el país, Castillo del Rey comienza a consolidar sus actividades empresariales, enfocándose a crear su filosofía empresarial y a dar un mejor servicio al cliente a través de la capacitación y sistematización de la producción.

Es necesario reconocer la fidelidad y dedicación del equipo de trabajo que se ha formado, ellos también son los héroes de esta historia, a ellos se debe de manera especial el crecimiento que esta empresa ha tenido y el esfuerzo que sigue desarrollando para lograr ser los mejores.